English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documental Spain cartas de presentación Italian xo Dutch películas un link Russian templates google Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Barco a la deriva


Lo que comenzara con una leve (muy leve) protesta en los ámbitos de la educación hace unos tres meses solicitando el 6% del PBI para el sector y que desde aquel momento hasta el día de hoy se ha ido ''contagiando'' a otros sectores, fue cobrando fuerza y generado un ambiente enrarecido y hasta violento en algunos casos, dentro de la sociedad uruguaya. 

A aquel sector se fueron agregando (no sumando e integrándose) otros con sus peticiones específicas. Algunas de estas peticiones son realmente descabelladas, cuando no ridículas, como en el caso de la Confederación de Funcionarios del Estado (COFE),  que pide llevar el salario mínimo de los funcionarios públicos a $14.427 (unos 720 dólares) mensuales, cuando el salario mínimo de todos aquellos uruguayos que no pertenecen al sector público, pero que son tan uruguayos como los anteriores, asciende a la módica suma de $4.799 (unos 240 dólares) mensuales. Con ello, el funcionariado público estaría teniendo una ''ventaja'' salarial tres veces mayor a la del resto de los trabajadores en el país. 

Otro tema que generó polémica y movilización, fue la declaración del presidente José Mujica de la obligatoriedad de trabajar 6 horas en todos los entes públicos. Esto provocó una nueva ridícula movilización en los funcionarios que parece ser que les cuesta mucho trabajar ''tantas'' horas al día, además de que se les estaría cortando la posibilidad de seguir abusando del pueblo uruguayo que les paga sus salarios, ya que no podrían seguir trabajando en dos entes diferentes, con dos sueldos diferentes, ya que no les daría el tiempo para emplearse en uno y otro lado y por ende, se asemejarían a la situación que viven muchos pobladores que ni siquiera llegan a fin de mes y que tampoco pueden trabajar en dos sitios diferentes ya que tienen un horario laboral de 12 horas o más, ganando salarios, en muchos casos, de hambre.

Estas ''protestas'' han establecido un desorden generalizado dentro de la actividad pública, donde el afectado de siempre, el pueblo, se vio perjudicado en diversas ocasiones, teniendo que posponer tramites o cualquier tipo de actividad dependiente de los entes públicos. 

Ahora bien, a la educación y los funcionarios del estado, se agregaron las quejas y peticiones de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM) y la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU; especialmente el público), también con ''reivindicaciones'' salariales increíbles, igual al caso de COFE (no nos vamos a detener aquí en particularidades), especialmente en el caso de los segundos, siendo que dicho sector es de los mejores pagos en el país. Como no podía ser de otra manera, éstos también provocaron desórdenes en la actividad del país. En el caso de los primeros, además de afectar la actividad municipal en su conjunto, se tomaron medidas más visibles como es el caso de la no recolección de basura, con lo cual el país se ha transformado en un basurero público. En el caso de los bancarios y al vivir en un país totalmente involucrado en el mercado internacional, se decir, con un modelo de desarrollo neoliberal, los bancos son el eje central del funcionamiento del país y con los sucesivos paros del sector, se han venido produciendo situaciones que han jaqueado la economía uruguaya y por ende, toda la actividad del país.   

Siguiendo con las ''reivindicaciones'' salariales, aparecieron en escena también los médicos y en el día de ayer, los funcionarios del Poder Judicial, los cuales generaron un hecho único en la historia uruguaya, la ocupación de la sede del Poder Judicial, lo cual se transformó en una de las situaciones más tensas hasta ahora, ya que había amenazas de desalojo a la fuerza por parte de la Policía, si era necesario, lo cual no sucedió. Volviendo a los médicos, especialmente el sector de los anestesistas, también provocó desordenes en uno de los sectores fundamentales de toda sociedad como lo es la salud, llegando en muchos casos a posponer operaciones de pacientes que las necesitaban con urgencia. Además, el pasado día lunes, la situación en la salud también se tornó violenta con reacciones (des) encontradas entre los propios trabajadores. 


Al mismo tiempo, desde la semana pasada, otro sector público que está en ''conflicto'' es el de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) que está bloqueando tanto las importaciones como las exportaciones a causa también, de reivindicaciones salariales. Parece ser que la salida más rápida que encontró el presidente Mujica a este conflicto fue, literalmente, el desorden total. Firmó un documento en el que se establece que todo lo que entre por las fronteras no será revisado por las aduanas, ignorando así el conflicto y lo peor de todo: libertad absoluta en la frontera, que vaya a saber en los ''preciosos'' negocios en que terminará

Hasta aquí, todas las protestas, paros, huelgas, ''reivindicaciones'' han sido del sector público y en todos los casos se podría decir que se ''quejan porque es gratis'' y el verdadero perjudicado en todo este tiempo ha sido ''Juan Pueblo'', como suele decirse popularmente en Uruguay. A su vez, la violencia en las protestas se ha ido incrementando en las últimas semanas, estableciendo, como se dijo anteriormente, un clima tenso y de desorden, además que dichos reclamos están siendo cada día más asiduos: el lunes los médicos (ya habían procurado reivindicaciones anteriormente), ayer martes la ocupación del Poder Judicial y en el día de hoy, nuevamente los bancarios y un nuevo ''contagio'', el del sector privado en dos frentes: por un lado dentro de los propios bancarios, se están sumando algunos trabajadores privados a los que ya estaban en protesta de los públicos; y por el otro, el sector de la industria cárnica se ha declarado en huelga, amenazando con frenar las exportaciones de ganado en pie y cortes de caminos con piquetes. 

Esta vez sí, en el caso de los trabajadores de la cadena cárnica, es ''Juan Pueblo'' el que busca reivindicaciones reales ante un sector que en los últimos meses ha tenido consecuencias funestas para la alimentación de los uruguayos. Uruguay es el principal consumidor per cápita de carne en el mundo, además de tener por tradición (a nivel cultural) el consumo de éstos alimentos. Asimismo, presenta una de las praderas más productivas del mundo y una carne de alta calidad, ya que en su mayoría, es criada a pastura y no a grano. Así y todo, el producto ha escaseado en los últimos 4 meses (en un país de tan solo 3 millones de habitantes) y ha tenido una inflación de casi el 50% en el mismo periodo (en el que han subido todos los demás alimentos), haciendo que una gran parte de la sociedad uruguaya no pueda consumirlo o que lo haga de manera excesivamente racionada. Las razones de esta situación nunca fueron bien aclaradas a la gente, pero tiene tres causas fundamentales:

1) Neoliberalismo: Como siempre un factor que influye directamente en economías como la uruguaya y la de la gran mayoría de los países en el mundo; en el caso del país con dos ramificaciones: la primera, la extanjerización de la tierra y de los frigoríficos sin restricciones gubernamentales, con lo cual se permite que los dueños de frigoríficos y campos en manos extranjeras hagan, lisa y llanamente, lo que quieran; y por el otro, al estar plenamente involucrados en el mercado, se genera una dependencia oferta/demanda muy perjudicial, potenciada además, por el consumo voraz de carne de los insaciables países a los que se les vende.  

2) Puja frigoríficos - productores: Este segundo punto ha sido otra razón que ha generado escasez y aumento en la carne y que está relacionado a lo antedicho. Por un lado, los frigoríficos han incrementado sus exportaciones y por ende, necesitan de más ganado que el productor no le quiere vender. Por qué? Porque el productor también encontró su manera de llenarse los bolsillos vendiendo ganado en pie, al cual le saca más ganancia que si se lo vende muerto o para matar al frigorífico. Resultado: faltante de ganado para el mercado interno ''gracias'' a las exportaciones de ambos y adivinen quien paga? "Juan Pueblo". Convendría recordar que cuando Uruguay no exportaba carne a causa del brote de aftosa en 2002, el precio de la carne se desplomó y ahí sí, la gente pudo consumir carne aftósica y salvarle la economía a frigoríficos y productores. 

3) No regulación estatal: El gobierno de José Mujica, así como los anteriores, se ha encargado de no regularizar la situación, de no implantar leyes que permitan que halla las reservas de ganado necesarias para el consumo interno y que este consumo (de un bien básico como lo es todo alimento) sea accesible a los empobrecidos bolsillos de la mayor parte de la población uruguaya. Asimismo, como se dijo anteriormente, el gravísimo problema de la extranjerización de tierras y frigoríficos, no ha sido regulado y el país está vendiéndose a pasos agigantados en lo que a este sector refiere y en el agro en general (para mayor información sobre esto ver nuestra publicación del día 28 de octubre ''Hoy todo el país está en venta, (...) Qué nos queda? Nada'').  



Asimismo, en cuanto al sector privado, los obreros de Coca Cola Company también reclaman salarios más dignos con paros hace varios días, lo cual tuvo una respuesta amenazante por parte de la multinacional de que se retiraría del país si el conflicto prospera (lo cual sería más un bien que un mal, no siendo que quedarían tantos trabajadores en la calle). Para el próximo viernes está previsto un paro de las ''grandes'' superficies (supermercados y Shoppings) a partir de las 16 horas con una concentración en el Montevideo Shopping a las 18 hs. Si no se alcanza una solución, el paro continuará por tiempo indefinido. Estos dos casos más, son también completamente justificados, especialmente el segundo, ya que los empleados de las grandes superficies son de los peores pagos en el sector privado en relación a la cantidad de horas que trabajan.     

Ahora bien, más allá de si las reivindicaciones son ridículas o no, sin son justas o no, hay dos razones fundamentales por las cuales se ha generalizado la situación de desorden y descontento por parte de la sociedad. La primera, a pesar que suene reiterativa y más allá de las particularidades de cada caso, es causada por el sistema capitalista en el que se vive y el modelo de ''desarrollo'' impuesto, el neoliberalismo. Esto genera, como en otros países, desniveles que favorecen económicamente hablando a muy pocos y excluye a la mayoría y como justamente la economía es la que ''regula'' el vivir de las sociedades, cuando hay sectores de ella que se sienten desfavorecidos o que realmente lo son, se provocan situaciones de protesta y reivindicación. Sumando a esto, está el segundo punto que favorece a la situación que se vive en Uruguay y es la de que el gobierno actual, así como el anterior (ambos del ''izquierdista'' partido Frente Amplio) hicieron muchas promesas, obviamente no cumplidas y tuvo como principal propaganda el trabajo con y para el pueblo, al cual en la realidad se le ha dado un espaldarazo tremendo. Entonces, estas situaciones, al dejar de lado a la gente y tomar decisiones, que en muchos casos han pecado de autoritaristas y en desmedro de la sociedad, cooperan a generalizar el descontento. Dicha actitud también la hacemos extensiva a los gobiernos ''derechistas'', Coloraro y Nacional, que gobernaran antes del Frente Amplio y que también han trabajado sin la sociedad y en perjuicio de ella. Prueba de ese espaldarazo es la última actitud que han tomado los dos ''principales'' cargos del gobierno y que resulta hasta cínica: mientras el país parece ser un escándalo y prácticamente todos los días surgen nuevas portestas, el presidente Mujica se va a tomar unas vacaciones en España (a pesar de que a la prensa le ha dicho que no) y el vicepresidente Astori, anda por Corea ''negociando''. Así que, cuando el país más necesita de sus máximos representantes, ambos se esfuman al exterior. 

La ''lucha'' urbana

''No estamos perdiendo el tiempo'' dice una funcionaria pública en una nota del semanario Que pasa, cuando estuvo instalada la carpa de COFE, a la vez que la periodista Paula Barquet, describe la (''buena'') vida en la carpa, la cual parece ser un tanto contradictoria con las declaraciones de la señora: ''El pollo, asado en un medio tanque la noche anterior, se mantiene tibio para quien quiera 'picotear'. Pero son las 11 de la mañana y la mayoría está más afín de compartir unos mates, jugar al truco o simplemente reposar al rayo del sol. (...) Por las noches 'salen guitarreadas y trucos, porqué no'. Alguna tarde 'se arma un picadito' sobre el césped del predio (público) mientras las mujeres aprovechan a broncearse, según relatan''. A su vez, la periodista destaca que tienen unos parlantes por los que transmiten música variada, ''que otras veces amplificaron actos o asambleas'', pero que ya no lo hacen. 

A pesar de ese ambiente de jolgorio y esparcimiento (mayor al que tienen en sus horas de trabajo), los funcionarios públicos están convencidos que sus medidas de ''lucha'' son las correctas, ya que la carpa ''tiene un fin publicitario de difundir nuestras protestas, mostrar que estamos en lucha y que estamos cerca del parlamento'', con lo cual parecen querer asustar o impresionar al resto de la sociedad o a los políticos o vaya a saber a quien. Al igual que la carpa instalada por la universidad, la de COFE también se llama ''Carpa de la Dignidad'' y solo una de las participantes de ésta, Fernanda, tuvo justamente la dignidad, de reconocer que su familia la ''apoya'', pero le pidió ''que no saliera en la tele para no quedar pegados'' y es que no es para menos la ''preocupación'' de sus familiares. Igualmente, algunos funcionarios siguen empeñados en justificar su ''lucha'': ''Quiero dormir cómodo. Además, acá puede caer cualquiera. Te relajan. Y sí... Con la manija que están dando. (...) Años de estigmatizar, de decir que somos atorrantes, coimeros, jodedores''. Y agrega que la gente pasa y les dice ''vayan a trabajar atorrantes'' y que su nieta, cuando se enteró que era empleado público, le dijo ''puaj''. Estas declaraciones son de Carlos, uno de los integrantes de la carpa, ''un hombre robusto y de aspecto cansado'', según la periodista y que mientras era entrevistado ''se sienta a contemplar los restos de pollo en el medio tanque (...) y acaricia a un perro de la calle que les ha hecho compañía esos días''.

Después de las propias declaraciones de los integrantes de la carpa, el ambiente reinante en la misma y conociendo el ''trabajo'' que realizan habitualmente en los entes públicos, es muy difícil no estigmatizarl@s. Obviamente no son tod@s, pero es un hecho que se repite y es ésta, una de las razones por las que no encuentran apoyo en el resto de la sociedad uruguaya. Además, cada vez que un ciudadano ''no público'' o no agremiado quiere acercarse para colaborar, sufre un interrogatorio extenso (de dónde es?, a qué gremio pertenece?, etc.) y es derivado cual si fuera la burocracia del ente en sí mismo, pero llevada a la carpa, de una a otra persona, sin obtener una respuesta clara (no hablemos de interesante) de que manera puede colaborar. 

En el caso de la carpa de la universidad, Movalis pudo comprobar in situ las situaciones descritas en el párrafo anterior, las cuales alejan al resto de la sociedad de las ''luchas'' que parecen ser para unos pocos. Más grave en el caso de la educación, que tenía (tiene) un fin importatísimo para la población toda, pero que se redujo a la participación únicamente de universitarios agremiados y otros gremialistas que apoyaban la causa. Y los escolares? y los liceales? y los universitarios ''comunes''? y el resto de la sociedad? No tienen cabida, porque aunque les compete, no están agremiados y esta es otra razón por la cual la sociedad no se involucra, porque los que quieren, no pueden porque no los dejan.

Más allá de que gran parte de la sociedad uruguaya es poco participativa, este tipo de actitudes no son aprobadas por la misma y generan rechazo, no apoyo y no participación en quienes quieren hacerlo, provocando una desintegración aún mayor a la normalmente existente y que en el caso de temas como la educación, son de real importancia y que debería ser motivo de unión y no de desunión

Otro factor que en estos meses ha provocado el no apoyo de la sociedad a quienes están ''protestando'', son las peticiones, en algunos casos ridículas (COFE, AEBU y ADEOM), de super salarios, que comparados al de ciertos trabajadores privados, son siderales, lo cual habría que sumar al descontento de la sociedad con respecto a los empleados públicos y por estas dos razones en conjunto, quedarán solos en sus pretensiones.  

Otro punto importante, es la manera en que se lleva a cabo la ''lucha''. Creemos que con la simple instalación de una carpa que se asemeja a un circo, no se logra transformar la realidad que justamente, pretende ser transformada o reconfigurada. Lo que antes eran marchas o grandes actos públicos o el surgimiento posterior de los cortes de caminos, hoy se reduce a una simple carpa en la que unos pocos, los agremiados (únicos habilitados a participar), matan el tiempo ''luchando'' y no tienen resonancia ni social ni políticamente

Así que este es el panorama de Uruguay: un país desordenado por paros y huelgas, llagando a ser jaqueada toda la actividad del país en ciertos casos; una sociedad descontenta con el gobierno y a la vez con otros sectores de la sociedad, lo cual genera división y desintegración; ''luchas'' que no son tales, por ridículas o por excesivamente pasivas y que por ende, no alcanzan soluciones verdaderas; otra parte de la sociedad que no tiene interés (o tiene desinterés, que no es lo mismo) en participar ya que se haya cooptada; reclamos sin victorias políticas; una clima de tensión creciente, pero sin rumbo definido; y la ''frutilla de la torta'', el presidente por irse de vacaciones y el vice que ya no está. Es sin lugar a dudas un barco a la deriva.             

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscá en Internet

Movimiento Alternativo Enclave Sur