jueves, 4 de marzo de 2010
''Educación popular y paradigmas emancipatorios''
El Camarón asesino!!!
Así se expresó el activista ecuatoriano Líder Góngora, titular de la Coordinadora Nacional para la Defensa del Ecosistema Manglar, (C-CONDE) y de la Red Manglar Internacional. Estas organizaciones estiman que el ecosistema manglar en Ecuador cayó de una extensión de 365 mil hectáreas a las 108 mil hectáres de bosques de manglar que hay en la actualidad.
Todo el proceso de avance de la industria (se calcula que existen 234.000 hectáreas en piscinas camaroneras) ha ido de la mano de una sistemática violación de los derechos de los pueblos ancestrales y del desplazamiento de miles de familias de pescadores y recolectores artesanales que dependían de este ecosistema.
Los beneficios para la instalación de las camaroneras se promovieron durante los gobiernos neoliberales, y con el aval de organismos internacionales como el Banco Mundial y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), que hablaban del bienestar que traería esta industria para las comunidades locales.
Góngora, asegura que nada de eso pasó y se lamenta porque el gobierno de Correa (al que él apoyó) está profundizando estas políticas perjudiciales para los manglares. Las comunidades iniciaron sus reclamos al Ejecutivo en octubre de 2008 cuando tomó estado público un decreto presidencial (firmado por varios ministerios) que pretendía regularizar a toda la industria del camarón y entregarle las tierras que hoy ocupan ilegalmente.
Las organizaciones afirman que dicha resolución no tiene sustento jurídico, viola la Constitución de la República y es “incoherente” con las “promesas” de la Revolución Ciudadana que llevó a Correa al gobierno. “Todo el primer mundo quiere comer ese manjar que es el camarón. Pero no saben a qué costo se está produciendo y esos consumidores deberían saber que está comiendo la sangre derramada por nuestros pueblos”, dijo Góngora.
Disparos, hostigamientos y al menos seis dirigentes ecuatorianos asesinados por su lucha contra las camaroneras son una parte del saldo que deja esta larga historia de abusos contra las comunidades, según relató el dirigente ecuatoriano. La Red Manglar tiene información de homicidios relacionados a esta problemática en Bangladesh (se habla allí de unos 150 casos), Honduras, Guatemala y Brasil.
*Manglar: Es un tipo de ecosistema considerado a menudo un tipo de bioma, formado por árboles muy tolerantes a la sal que ocupan la zona intermareal cercana a las desembocaduras de cursos de agua dulce de las costas de latitudes tropicales de la Tierra. Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras. Tienen una enorme diversidad biológica con alta productividad, encontrándose tanto gran número de especies de aves como de peces, crustáceos, moluscos, etc.
Margarita Guadalupe: Un nuevo ejemplo de la violencia contra indígenas en Chiapas

Cuando comienzan a llegar los delegados que desde varios puntos del planeta viajan para participar en el Foro Social de Montes Azules a propósito del uso de la violencia contra comunidades de Chiapas, México, una activista de la organización de este evento fue secuestrada y violentada.
Se trata de Margarita Guadalupe Martínez Martínez, integrante de la organización Enlace, Comunicación y Capacitación, a quien meses atrás se le allanó el domicilio e incautó materiales de trabajo en su tarea de defensa de los DDHH en ese estado mexicano.
Según un comunicado de Otros Mundos - Amigos de la Tierra México emitido en las últimas horas “a una semana de dar inicio el Foro Social de los Montes Azules coordinada por Enlace, Comunicación y Capacitación, A.C. con sede en la ciudad de Comitán, Chiapas, con el objetivo de denunciar y alertar el desalojo violento de comunidades indígenas de la Selva Lacandona para llenar la región de plantaciones de palma africana, y supuestamente recuperar y conservar sin población indígena los Montes Azules según los planes del Gobierno de Chiapas, la señora Margarita Guadalupe Martínez Martínez, miembro de la institución, fue secuestrada por sujetos no identificados quienes le colocaron una bolsa de plástico en el rostro, la hicieron abordar por la fuerza a un vehículo, la golpearon e infringieron tortura psicológica a través de punzadas en los costados de su cuerpo”.
El 8 de noviembre de 2009 le fue allanado su domicilio, por lo que se inició una denuncia formal ante la Fiscalía Especializada en la Protección de los Organismos no Gubernamentales para la Defensa de los Derechos Humanos, de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas, informan desde Otros Mundos.
El evento previsto para los días 6 y 7, tiene como objetivo hacer visibles los casos de desplazamiento de comunidades rurales chiapanecas, “preparando el terreno” a plantaciones forestales, cultivos agrocarburantes y proyectos turísticos.
La organización miembro de la federación Amigos de la Tierra Internacional exige “al gobierno de Chiapas que garantice la vida, integridad y seguridad personal, así como el cese de las amenazas de muerte y el hostigamiento hacia Margarita Guadalupe Martínez Martínez, su esposo Adolfo Guzmán Ordaz y sus hijos menores, y demás integrantes de la asociación civil Enlace, Comunicación y Capacitación. Del mismo modo el gobierno del Estado debe investigar la probable responsabilidad del Presidente Municipal de Comitán de Domínguez en las amenazas de muerte, agresiones y hostigamientos referidos, así como las autoridades y diversas corporaciones policíacas que han intervenido en este problema. El gobierno debe realizar una investigación pronta, eficaz e imparcial que lleve a dar con los responsables de estos actos, sancionando a los autores materiales e intelectuales”.
Como antecedentes se insiste en que “no es la primera vez que en Chiapas, en la presente administración, defensores de los derechos humanos, de los derechos económicos, sociales, culturales, ambientales y de los pueblos indígenas, no sólo han sido amenazados, torturados, encarcelados, detenidos arbitrariamente sino hasta asesinados”.
Saquémonos los sombreros: Médicos voluntarios ayudan a marginados guatemaltecos

Médicos voluntarios en Guatemala
Sufrir de malformaciones congénitas, fracturas mal curadas y otras dolencias que requieren para su tratamiento alta especialización médica es sinónimo, en algunas zonas de Guatemala, de convivir con ellas toda la vida. Sea porque no existen especialistas que las traten o sea que los pacientes no acceden a la ciudad cabecera, suman cientos los casos de habitantes de medios rurales remotos y marginados que no tienen posibilidades de un tratamiento adecuado.
Esta realidad ha generado una línea de trabajo por parte de la organización CEIBA - Amigos de la Tierra Guatemala a través de su componente de salud. Estos trabajos incluyeron capacitación de actores de salud comunitaria, implementación de clínicas de la mujer, botiquines comunitarios, dotación de equipos de partos a comadronas, implementación de clínicas dentales, dotación de jardines de plantas medicinales a los actores de salud, implementación de laboratorios de procesamiento de plantas medicinales, programa de salud mental y apoyo a la organización de las asociaciones de los promotores de salud.
Durante estos años de trabajo, se ha detectado personas que sufren otras enfermedades que requieren una atención de segundo nivel, como tumores, fracturas mal reparadas, quemaduras de mala cicatrización, labios leporinos, paladar hendido, pie equino, pies zambos y otras malformaciones. La asistencia a estos casos sólo puede hacerse a través de instituciones privadas, que resultan sin embargo inaccesibles para los campesinos e indígenas que las sufren en el campo guatemalteco.
Durante tres años miembros de CEIBA junto a personal del hospital Diocesano de Jacaltenango sistematizaron información sobre necesidades de la población para la organización de una jornada quirúrgica con presencia de especialistas voluntarios de España y Alemania, además de médicos locales. Esta misión, para muchos de sus beneficiaros, es casi un milagro.
Cirujanos, anestesistas, intensivistas y traumatólogos del Hospital de la Paz de Madrid y del Yagüe de Burgos en el País Vasco se encuentran trabajando en largas jornadas con quienes más lo necesitan en Jacaltenango. La jornada quirúrgica se extenderá hasta el 16 de marzo.
Tiremos un poco más de la piola: Los transgénicos vs la agricultura ancestral

Libro Agricultura Ancestral Camellones y Albarradas
'El caso sería la contaminación transgénica en México (explicó Ramón Vera Herrera, de GRAIN México), pero también tendríamos que citar el caso de la FAO, que está evidentemente haciendo promoción de las empresas biotecnológicas como solución, [...] que nos está queriendo decir que puede haber una convivencia entre lo biotecnológico, y lo nativo, lo natural''.
La audiencia, realizada este martes y miércoles pasados, en la ciudad mexicana de Guadalajara, marcó un punto de gran atención en el encuentro de organizaciones de la sociedad civil Los transgénicos nos roban el futuro. Con las contribuciones recogidas, las organizaciones también llevaron a cabo un juicio campesino y popular a los transgénicos.
''Por lo menos hay 1400 millones de personas que se dedican a la agricultura sembrando sus propios alimentos y además dan de comer al resto de la humanidad'', señaló el activista. ''A fin de cuentas lo que están diciendo es que la convivencia no importa tanto, cuando sabemos que es gravísima, que la contaminación va a ser un hecho y que todas las leyes colaterales están empujando a que haya una normatividad super estricta, muy totalitaria contra esta visión campesina de cuidado del mundo'', afirmó Herrera.
Todo tipo de intercambio libre, el guardar semillas para luego obtener nuestros propios alimentos, ''base de la autonomía, del autogobierno'', podría ser penado en un futuro de semillas certificadas y homologadas por las grandes compañías agrocomerciales. Como en la peor ciencia ficción, la base alimentaria resguardada por miles de años sería criminalizada.
''En el caso de las comunidades campesinas indígenas, sobre todo las que están cercanas a la Red en Defensa del Maíz, ha habido un proceso de conciencia''', dijo Herrera, y señaló: ''La visión indígena, es diferente de la del agricultor comercial, porque para el campesino, el indígena, sembrar es un asunto de vida''.
No es solamente ''etnográfica o folclórica'' la diferencia de la que habla Herrera. El referente de GRAIN dio un ejemplo de la percepción que las comunidades campesino-indígenas tienen sobre su vida y entorno: ''Les importa mucho los detalles de lo cotidiano, del trabajo entre toda la comunidad para poder defender su maíz y en general sus semillas, su forma de ver el mundo, de cuidar el todo''.
La Red en Defensa del Maíz surge a finales de 2001 y aglutina a comunidades que abarcan desde el centro al sur de México. ''Hay algunas que son de campesinos mestizos y algunas redes de agricultores incluso orgánicos o sustentables'', apuntó Herrera, y destacó que ''el núcleo fuerte son las comunidades indígenas''.
En cambio, hacia el norte del territorio mexicano las diferencias saltan a la vista, porque ''ahí hay otra historia de colonización y, como tal, otra historia de trabajo en el campo'', precisó. Son grandes extensiones de terreno donde la gente antes de la conquista era nómada y no poseía su siembra, ''y se pudo implantar una agricultura del tipo comercial o del tipo industrial en los peores casos''.
Es en esta última región donde el gobierno federal está ''experimentando'' con semillas genéticamente modificadas. La Red en Defensa del Maíz ha abierto un canal de encuentro entre campesinos e indígenas ''donde pueden compartir sus saberes ancestrales de una u otra región y (...) defenderse de la invasión de los transgénicos'', comentó Herrera.
Paralelo al camino que iniciara la red para fortalecer el intercambio ancestral de semillas nativas y defender la cosmovisión campesina, se aprobó una ley que, con el visto bueno de las grandes empresas, promueve la tecnología transgénica y su liberación al mercado.
''Implica leyes de semillas que promueven la privatización a través de patentes muy fuertes y la certificación de semillas, y por otro lado, tarde o temprano, (...) lo que quisieran es criminalizar el intercambio o incluso promover monitoreos'', afirmó Herrera, quien prevé un escenario donde las semillas que no estén ''normadas'' o certificadas, como las semillas nativas, serán ''erradicadas''.
Para el activista es claro que ''los transgénicos no son solamente una innovación tecnológica que falló o que no entienden que está mal''. Al involucrar el hecho de homologar, patentar y registrar las semillas, criminalizan ''las semillas libres que han sido la base de la agricultura campesina durante 10 mil años''.
''Si nosotros como mundo, como pueblos, nos quedamos sin esas semillas libres, sin esos canales de confianza que significan saberes ancestrales, podemos estar en un grave problema, porque de ahí se vienen controles más tremendos (...), se avisora un campo controlado por militares'', agregó.
Conozcámolos un poco más: Los transgénicos y su entorno

''Si tenemos una planta, un grupo de plantas, y la comparamos con otro grupo a las cuales se les ha convertido en plantas transgénicas, las transgénicas van a producir siempre menos'', dijo Camila Montecinos, de GRAIN Chile (miembro del grupo editor de la revista Biodiversidad, sustento y culturas). ''Ha sido comprobado a nivel de campo como por algunas investigaciones que dicen que esa disminución (del rendimiento) es de al menos un 10%''. Con esta afirmación, la activista reveló una de las verdades ''que no puedes dejar de saber'' sobre la liberación a escala global de los cultivos transgénicos.
Durante la primera jornada de actividades paralelas a la Conferencia sobre Biotecnologías Agrícolas en los países en Desarrollo (ABCD-10), que comenzó el 29 de febrero en Guadalajara, se presentaron algunas de las estrategias comerciales que están afectando la producción independiente de alimentos. Hasta el día de hoy, la realización en la ciudad mexicana de la conferencia de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha sido repudiada por promover la aplicación de soluciones biotecnológicas al hambre global.
La Red en Defensa del Maíz, la Vía Campesina Región América del Norte y la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales de México salieron al cruce del encuentro técnico que tiene lugar en el centro de origen del maíz. ''Los transgénicos son un vehículo para obligar a utilizar ciertos agroquímicos'', señaló Montecinos. ''Han sido utilizados para aumentar el uso de ciertos agroquímicos; el glifosato (una de las obras ''maestras'' de Monsanto) es el caso más expandido'', añadió.
En los países donde los organismos modificados genéticamente (OGM) están más presentes, como EE.UU., Argentina y Brasil, el uso de agroquímicos asociados a transgénicos ha aumentado en forma dramática. ''Están asociados a patentes y a otras formas de propiedad intelectual que le dan el poder a las empresas (explicó la activista); venden las semillas para controlar absolutamente el proceso productivo y, crecientemente, el uso que se le va a dar a esa cosecha''.
A pesar de la resistencia a los transgénicos por el temor a la contaminación, éstos se impusieron de hecho amparados por un discurso de las trasnacionales que la militante de GRAIN reprodujo: ''Mira, ya contaminamos, ya no hay nada que hacer, la contaminación es irreversible y por lo tanto tienen que resignarse y aceptarla''.
Luego de la primera de las estrategias desplegadas ''la política que han seguido las empresas es que una vez que una planta ha sido contaminada (...) pasa a ser de su propiedad, porque los genes que contaminaron son de propiedad de ellos''. En ''términos prácticos'' las compañías terminan ordenando la destrucción de esos cultivos. La lógica, dijo Montecinos, es que el que contamine sea el culpable. Y agregó: ''Lo que se ha visto en México son situaciones de deformaciones de los cultivos que convierten a esas plantas en absolutamente improductivas''.
Activistas, campesinos y especialistas responsabilizan a los gigantes de la biotecnología de impedir mayores investigaciones sobre los organismos modificados, pero incluso, con lo poco que se sabe, denuncian que las consecuencias ya son terribles: el metabolismo de las personas y seres vivos que consuman estos alimentos modificados resulta alterado. ''Los estudios que han sido fuertemente reprimidos [...] muestran alteraciones en lo procesos de crecimiento de quienes consumen los transgénicos'', precisó Montecinos.
Asimismo, ''se está promoviendo la plantación de farmocultivos que no van a ser alimenticios, sino que van a producir un conjunto de sustancias tóxicas para el consumo y el medioambiente'', alertó. Toxinas, drogas y plásticos prometen, ''desde el punto de vista de las empresas'', tener un valor muy alto. ''La FAO los está promoviendo como la gran oportunidad'', acusó la activista. ''El único escenario que uno se puede imaginar es que van a intentar designar áreas exclusivas para ese tipo de cultivos, expulsando los cultivos alimenticios''.
Como la gente todavía tiene que seguir alimentándose, crece el temor a los llamados cultivos clandestinos, ''lo cual es un absurdo'', dijo Montecinos. ''El servicio nacional de semillas de México pone como meta para el año 2015 que no solamente todas las semillas que se siembren sean certificadas, sino que estén bajo algún sistema de propiedad intelectual; eso significa prohibir las semillas campesinas''.
México es otro laboratorio de la región donde las leyes de sanidad ''imponen un conjunto de exigencias que no tienen ningún valor en seguridad de alimentos''. Detrás se busca dejar a los procesos de producción y comercialización más pequeños y no industriales. Por ejemplo, refirió la activista, está la prohibición de vender leche cruda. ''Los únicos que pueden vender leche no cruda son las grandes empresas; haces que los chicos dependan de los grandes o sencillamente que no puedan vender''.
Mientras tanto, Montecinos concluyó que lo importante es conservar las semillas propias: ''Este tipo de resistencias no es de una familia aquí y otra allá, sino que tienen que ser resistencias organizadas a nivel de comunidad y a nivel de organizaciones sociales''.
No OMG, si SNAP

Una zona de humedales muy cercana a la capital uruguaya está próxima a declararse incluida en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) lo cual es sin duda una buena noticia para sus habitantes y no tanto para las varias industrias contaminantes allí instaladas.
Sin embargo, para que la decisión de conservar la biodiversidad que establece la ley sea completa, vecinos del lugar han reclamado se la declare también área libre de cultivos transgénicos. Durante una audiencia pública realizada en el marco de incorporación de los Humedales del río Santa Lucía al Sistema Nacional de Áreas Protegidas en el departamento uruguayo de Canelones, vecinos del lugar solicitaron se prohíban las fumigaciones aéreas y el cultivo de transgénicos.
La ley que crea el Sistema Nacional de Áreas Protegidas también establece que se requiere de un proceso de consulta que incluye la realización de una audiencia pública que recoja las expresiones de la comunidad. Fue así que más de un centenar y medio de personas se dieron cita el pasado 24 de febrero en la Sociedad de Fomento Rural de Rincón del Colorado, cercana al río Santa Lucía. Este río es la fuente de agua potable del área metropolitana que incluye a la capital del país, Montevideo, y su zona circundante con casi un millón y medio de habitantes.
Cuando se culmine el proceso de inclusión, estos humedales serán el área protegida con mayor población y mayor actividad agropecuaria intensiva de todas las existentes en el país. Se caracteriza por ser uno de los humedales salinos más importantes de la costa uruguaya, que contiene una gran variedad de flora y fauna nativas. Por otra parte, más de 130 especies consideradas prioritarias para su conversación fueron listadas entre las encontradas en esta región.
En ese marco, una propuesta de vecinos productores de la zona recogió varias adhesiones de los presentes y fue incorporado en ese carácter al expediente de incorporación de la zona al SNAP. En la propuesta se reclama declarar libre de cultivos genéticamente modificados el área: “como complemento a dicha incorporación y para que la misma sea respetada íntegramente, consideramos oportuno solicitar que en la misma y sus zonas circundantes no se permita el cultivo de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), declarándoselas como territorio libre de cultivos transgénicos”, señala la declaración leída por Danilo Garrone, productor frutícola de la zona.
“Distintas evidencias de contaminación genética en cultivos de maíz en nuestro país, así como el uso intensivo de agroquímicos que traen aparejados los paquetes de cultivos genéticamente modificados los hacen incompatibles con su pertenencia al SNAP”, argumenta la declaración y agrega: “los humedales como depositarios de la biodiversidad deben mantenerse entre las prioridades de cuidados respecto a contaminaciones genéticas y conservación de las especies nativas, lo cual es incompatible con los cultivares de OGM”.





